Bazar Mario

En el lugar donde hoy se encuentra Bazar Mario siempre ha habido una tienda de mi familia.

Huyendo de la epidemia de cólera

Tendríamos que remontarnos a la segunda mitad del siglo XIX, cuando mi bisabuelo Juan Félix López se estableció en Montijo, proveniente de Logrosán de la Vera, de donde partió huyendo de la epidemia de cólera que azotó España por esa época.

La tienda de los Niños

Se instaló en la vivienda que lindaba con la casa Barragán, donde más tarde se levantó el Monte de Piedad
(actualmente Ibercaja) y allí habilitó también su tienda, que era conocida como La tienda de los Niños, porque en ella trabajaban sus cuatro hijos, entre ellos Mario López, mi abuelo, y su hermano Horacio López, integrante también del comercio de Montijo desde siempre.

En ella se vendían toda clase de artículos que los vecinos del pueblo demandasen: alimentación, útiles de
cocina, ferretería, muebles, retales de textil…

1944

En los años de la guerra, al no serle concedida la licencia para venta de textil la tienda permaneció cerrada, y cuando mi abuelo retomó la actividad lo hizo con la venta de picón, hasta el día que, por recomendación de un proveedor de calzados de Mérida, con el que llegó a tener gran amistad, decidió probar suerte con este artículo, y desde entonces (estamos alrededor del año 1944) quedó asociado el nombre de Mario con los zapatos.

A finales de los años cincuenta

También con los muebles quedó relacionado el nombre de mi familia por toda la comarca, cuando a finales de los años cincuenta mi abuelo, ya con mi padre, Paco López, involucrado en el negocio desde niño, y sus hermanos, Mario y Juan, reformó el local, ampliándolo, y trasladando la venta de zapatos a otra parte de la vivienda, donde han estado prácticamente hasta la actualidad. Fue entonces cuando el Bazar empezó a tomar la forma de lo que es hoy en día, ya que se introdujeron muebles, menaje y decoración, y
más tarde lámparas y hasta cunas y cochecitos.

Con los años diversificaron el negocio del mueble con la tienda que abrieron en la calle López de Ayala (c/ Papas), que continúa en la actualidad.

1980

Hacia 1980, ya sin muebles, en el Bazar conviven artículos tan dispares como lámparas y bolsos de señora, cuberterías y carteras de caballero, juegos de tocador de porcelana y cinturones, jarrones y maletas de viaje.

Es a mediados de los ochenta cuando yo empiezo a pasar mis veranos y vacaciones de Navidad trabajando en la tienda, escuchando ya por entonces continuamente los “tu abuelo me puso el salón cuando me casé”, o “tu padre me montó la cocina cuando compré mi casa” e incluso “cuando yo era pequeña compraba los zapatos a tu abuelo”, comentarios llenos de nostalgia y cariño que aún hoy me siguen llegando de nuestra clientela de más edad.

A finales de la década

Ya a finales de la década, mi padre pasa a ser único propietario del Bazar, pero es mi madre, María
González, la que se hace cargo de la atención al público, aportando su trato cercano, amable y respetuoso.

1991

En 1991 se realiza una nueva reforma del local, ampliándolo y continuando con la misma gama variada de productos, donde cada vez cobran más importancia los complementos de moda de señora y caballero.

2000

Sobre el año 2000 comienzo a trabajar de manera fija en la tienda mano a mano con mi madre, que junto con mi padre, siempre ha sido un apoyo fundamental para mí, especialmente en la crianza de mis hijas (las mujeres que trabajen a jornada partida sabrán de lo que hablo).

2016

La etapa más reciente de Bazar Mario comenzó en 2016, año en que me convierto en única responsable de la tienda, priorizando la oferta de artículos exclusivos de la mayor calidad, originalidad y elegancia, en bolsos de señora, maletas trolleys, paraguas, abanicos, cinturones y marroquinería en piel, artículos escolares, bastones, carteras, portadocumentos, bolsos de viaje, y un largo etcétera, y esforzándome en dar una continuidad digna a la historia del comercio de Montijo que mi familia ayudó a crear.